Samaniego es una villa que mantiene tradiciones medievales y recetas secretas que pasan de generación en generación. Todo ello se une la mañana del Domingo de Resurrección, en el que el pueblo participa de la procesión y del “Juicio a Judas”.
Samaniego es un pueblo que cuenta con un objetivo común: defender su patrimonio cultural, artístico, paisajístico y natural, de la mano de la viticultura y la gastronomía.
Samaniego es un pequeño pueblo de apenas 300 habitantes que cuenta con un patrimonio natural único: posiblemente uno de los mejores paisajes de viñedos de Europa.